lunes, 2 de febrero de 2026

Mejores productos para el cuidado del cabello

Descubre los mejores productos para el cuidado del cabello según tu tipo y necesidad, y logra un pelo sano, fuerte y lleno de vida. 

El cabello habla. A veces lo hace con frizz, otras con opacidad, falta de forma o sensibilidad al tacto. Pero siempre envía señales que, si se saben leer, permiten construir rutinas que transforman la textura, prolongan el color y devuelven vitalidad desde la raíz hasta las puntas. Por ello, elegir un buen producto no se trata de seguir modas, sino de entender qué necesita cada tipo de cabello, en qué estado se encuentra y cómo lograr resultados visibles que no se borren con el primer lavado.

 

En esta guía de Thyms compartiremos algunos tips para que el cabello de tus clientes pueda ir más allá del “se ve bonito”, explicando las técnicas detrás del diagnóstico, la selección de productos para el cuidado capilar, la aplicación técnica y el mantenimiento prolongado. 

 

Paso a paso, abordaremos cada una de las etapas esenciales del proceso para que puedas armar una rutina inteligente, comprar con criterio, obteniendo resultados en tus clientes que se sientan y se vean. ¿Estás interesado? ¡No dejes de leer!

 

Diagnóstico capilar rápido antes de recomendar productos

 

Antes de hablar de marcas, fórmulas o rutinas, existe un paso que define el éxito real de cualquier recomendación capilar: el diagnóstico. El cabello no responde de la misma manera en todas las personas, incluso cuando presenta síntomas similares. Factores como el historial químico, la frecuencia de lavado, el entorno y los hábitos diarios influyen directamente en cómo actúan los productos sobre la fibra capilar y el cuero cabelludo.

 

Un diagnóstico capilar bien realizado permite identificar las necesidades prioritarias del cabello y evitar recomendaciones genéricas que, en lugar de mejorar su estado, pueden agravar el problema. A continuación, revisamos las señales más comunes que ayudan a orientar este primer diagnóstico de forma clara y eficiente:

  

  • Señales clave: resequedad, daño químico, frizz, cuero cabelludo graso/seco, cabello tinturado 

 

El estado del cabello se manifiesta a través de señales visibles y sensoriales que permiten identificar qué tipo de cuidado requiere. Reconocerlas correctamente es fundamental para elegir los productos más adecuados y diseñar una rutina coherente. Estas son las principales señales que deben evaluarse durante un diagnóstico capilar inicial:

 

  • Resequedad: el cabello se siente áspero al tacto, pierde brillo y presenta mayor dificultad para desenredarse. Suele estar asociada a la falta de hidratación, al uso excesivo de calor o a lavados frecuentes con productos inadecuados. En estos casos, la prioridad debe ser restaurar el equilibrio de humedad en la fibra capilar.

 

  • Daño químico: se evidencia cuando el cabello ha pasado por procesos como coloración, decoloración, alisados o permanentes. La fibra suele mostrarse debilitada, porosa y con tendencia al quiebre. Esta señal indica la necesidad de tratamientos orientados a la reparación y fortalecimiento de la estructura interna del cabello.

 

  • Frizz persistente: aparece cuando la cutícula está abierta o desalineada, lo que permite que la humedad del ambiente penetre de forma irregular. El frizz suele ser un indicador de deshidratación, daño acumulado o falta de productos que ayuden a sellar la fibra capilar.

 

Diagnóstico capilar rápido antes de recomendar productos

 

  • Cuero cabelludo graso: se caracteriza por exceso de sebo, sensación de pesadez en la raíz y necesidad de lavados frecuentes. Un cuero cabelludo graso no implica necesariamente que el largo del cabello esté en buen estado, por lo que el diagnóstico debe diferenciar claramente entre raíz y medios/puntas.

 

  • Cuero cabelludo seco o sensible: puede presentar picazón, tirantez o descamación. Para aquellos que se preguntan: “¿qué tratamiento usar para cabello seco y maltratado?” deben tener en cuenta que esta condición requiere productos suaves que respeten el equilibrio natural del cuero cabelludo y eviten la irritación, sin comprometer la limpieza.

 

  • Cabello tinturado: más allá del color visible, este tipo de cabello suele tener la cutícula más abierta y una mayor tendencia a la deshidratación. Identificar si el color es reciente, recurrente o si existen superposiciones de tintes permite ajustar correctamente los productos de limpieza, el tratamiento para el cabello y el mantenimiento del tono.

 

Rutina base en salón: limpieza + acondicionamiento

 

Rutina base en salón

 

Una rutina efectiva comienza por lo esencial: la limpieza y el acondicionamiento. Si esta base no es la adecuada, es probable que incluso los productos más potentes no logren los resultados esperados. Descubre a continuación los criterios clave para tomar una elección informada en torno a estos productos: 

 

  • Cómo elegir shampoo según cuero cabelludo y frecuencia de lavado

 

Shampoo + Rinse Thym´s Professional Coco - Thyms

 

Shampoo + Rinse Thym´s Professional Coco - Thyms

 

El shampoo no actúa solo sobre el cabello, sino principalmente sobre el cuero cabelludo, por lo que su elección debe priorizar el equilibrio de esta zona. A continuación, te compartimos los criterios más importantes para seleccionarlo correctamente:

 

  • Cuero cabelludo graso: optar por shampoos reguladores de sebo, con ingredientes como el zinc, el té verde o el extracto de ortiga. Estos ayudan a espaciar los lavados y mantienen la raíz fresca sin resecar los largos.

 

  • Cuero cabelludo seco o sensible: elegir fórmulas suaves, sin sulfatos agresivos, que contengan agentes calmantes como aloe vera, avena o pantenol. Este tipo de shampoo preserva la hidratación natural y evita la descamación o irritación.

 

  • Cuero cabelludo con caspa o descamación: usar shampoos específicos anticaspa, con activos como el piritionato de zinc, el ácido salicílico o el ketoconazol, siempre acompañados de una rutina de hidratación para equilibrar los medios y puntas.

 

Shampoo Thym’s Profesional Durazno

 

Shampoo Thym’s Profesional Durazno

 

  • Frecuencia de lavado alta (más de 3 veces por semana): preferir shampoos de uso frecuente o “low poo”, que limpien sin arrastrar los lípidos naturales. Son ideales para clientes que entrenan, viven en climas húmedos o tienen rutinas urbanas intensas.

 

  • Frecuencia de lavado baja (1 o 2 veces por semana): se puede usar un shampoo más profundo en limpieza, especialmente si el cliente utiliza productos de styling con fijación. La clave es acompañarlo de hidratación y protección posterior.

 

  • Después de tratamientos químicos o coloración: se debe utilizar un shampoo para el cuidado del cabello que esté diseñado para proteger el color o postquímico, que esté libre de sal y que cuente con un pH balanceado. Esto ayuda a mantener la cutícula sellada y a prolongar los efectos del servicio realizado en el salón.

 

  • Acondicionador/rinse: cómo aplicarlo para suavidad y desenredo

 

Rinse Acondicionador K’Belle Manzana - Thyms

 

Rinse Acondicionador K’Belle Manzana - Thyms

 

El acondicionador no es un complemento opcional: es un paso fundamental para cerrar la fibra capilar después del lavado y permitir el desenredo sin fricción. Para aplicarlo de forma efectiva, te recomendamos:

 

  • Emplear de medios a puntas: evitar la raíz, especialmente en cabellos finos o cuero cabelludo graso. El producto debe actuar donde más lo necesita la fibra: donde suele haber mayor desgaste y pérdida de hidratación.

 

  • No saturar el cabello: una cantidad excesiva puede dejar residuos o apelmazar. Se recomienda una dosis moderada, acorde a la densidad y longitud del cabello, y distribuirla con los dedos o un peine de dientes anchos.

 

Rinse Acondicionador K’Belle Herbal - Thyms

 

Rinse Acondicionador K’Belle Herbal - Thyms

 

  • Tiempo de acción mínimo de 2 a 3 minutos: aunque algunos productos indican enjuague inmediato, dejarlo actuar unos minutos permite que los agentes suavizantes y protectores penetren mejor en la cutícula.

 

  • Usar productos según la necesidad específica del cabello: existen acondicionadores para aportar brillo, reducir el volumen, controlar el frizz, desenredar o proteger el color. No todos cumplen todas las funciones, por lo que es clave revisar sus ingredientes y beneficios.

 

  • Finalizar con agua fría o tibia: para sellar la cutícula y potenciar el brillo. Este pequeño gesto marca una gran diferencia en la textura final del cabello.

 

Tratamientos: cuándo usar hidratación vs reparación (y cada cuánto)

 

Tratamientos: cuándo usar hidratación vs reparación (y cada cuánto)

 

Los tratamientos capilares en salón cumplen un rol esencial dentro de cualquier rutina profesional: son los encargados de corregir daños, restablecer el equilibrio interno de la fibra y potenciar la salud visible del cabello. Sin embargo, no todos los tratamientos actúan igual ni responden a las mismas necesidades. La elección entre hidratación, nutrición o reparación profunda debe basarse en señales claras y también en la frecuencia adecuada de aplicación.

 

A continuación, te explicamos cómo diferenciar los objetivos de la hidratación y la reparación, y qué recomendaciones funcionan mejor para que el producto sí cumpla su función en tus clientes: 

 

  • Hidratación: señales claras y pauta semanal fácil de vender 

 

No se trata solo de aplicar productos con textura cremosa: es una respuesta a una necesidad fisiológica del cabello, que pierde agua por exposición al sol, al calor, al viento o por el uso de productos agresivos. Estas son las señales más comunes que indican que el cabello necesita hidratación:

 

  • Textura áspera o rígida al tacto

 

  • Opacidad o pérdida de brillo natural

 

  • Encrespamiento o frizz constante, sobre todo en ambientes húmedos

 

  • Cabello que tarda en secarse o absorbe mucho producto

 

  • Dificultad para desenredar, aun con acondicionador

 

La pauta ideal en el salón es una sesión semanal durante 3 a 4 semanas, y luego mantener con sesiones quincenales. Para casa, se puede recomendar una mascarilla hidratante semanal y productos leave-in con ácido hialurónico, glicerina o aloe vera. 

 

  • Reparación/fortalecimiento: qué hacer cuando hay quiebre y fragilidad 

 

Reparación/fortalecimiento

 

En estos casos, se requieren tratamientos reparadores que actúen sobre la corteza capilar, reforzando los enlaces internos y previniendo el quiebre. Estas son las señales que indican daño estructural:

 

  • Cabello que se rompe fácilmente al peinar o al pasar los dedos

 

  • Puntas abiertas visibles y de textura gomosa

 

  • Cabello muy fino, debilitado y sin resistencia

 

  • Falta de elasticidad: se estira, pero no vuelve a su forma original

 

  • Historial reciente de decoloración, alisado o permanente

 

Para estos casos, se recomiendan tratamientos reconstructores con proteínas, aminoácidos, queratina hidrolizada o ceramidas, con frecuencia semanal durante las primeras 3 semanas. 

 

  • Recomendación para casa: rutina corta para que el cliente sí la cumpla 

 

No se trata de llenar el baño de productos, sino de seleccionar aquellos que sean funcionales y fáciles de aplicar. Aquí te dejamos una propuesta de rutina efectiva que se puede personalizar según el tipo de daño:

 

  • Shampoo según diagnóstico: hidratante, reparador o protector del color.

 

  • Acondicionador que desenrede y proteja la fibra: en cada lavado.

 

  • Mascarilla intensiva: 1 vez por semana, preferiblemente con calor.

 

Óleo Capilar Termoprotector - Thyms

 

Óleo Capilar Termoprotector - Thyms

 

  • Leave-in o crema para peinar con protector térmico: diario, especialmente si usa secador o plancha.

 

  • Sérum o aceite ligero para sellar puntas: como paso final o previo al brushing.

 

Recomendar esta rutina en el salón permite reforzar el diagnóstico inicial, asegurar la coherencia entre los productos utilizados y los cuidados posteriores y, sobre todo, educar al cliente para que entienda que el resultado depende tanto del estilista como de su compromiso diario.

 

Post-cuidado del color: para que el tono dure más y el cabello brille

 

Post-cuidado del color

 

La coloración capilar, por más profesional que sea, genera cambios en la estructura del cabello que deben ser compensados con cuidados específicos. Aquí entra en juego el postcuidado, una etapa que a menudo se subestima, pero que tiene un impacto directo en la duración del color, en la calidad de la fibra y en la fidelización del cliente.

 

Conoce cómo abordar esta parte crucial del servicio y qué aspectos deben tenerse en cuenta para que el color permanezca impecable por más tiempo a continuación: 

 

  • ¿Qué cambia después de tinturar y por qué el post-cuidado importa? 

 

La coloración transforma el cabello tanto visual como estructuralmente, generando reacciones como:

 

  • Alteración del pH natural del cabello

 

  • Mayor porosidad y pérdida de hidratación

 

  • Sensibilidad al sol y a herramientas térmicas

 

  • Necesidad de sellado y protección del color

 

  • Pérdida progresiva de pigmento con los lavados

 

  • Debilitamiento de la cutícula y puntas más frágiles

 

 Si no se restablece el equilibrio, el color comienza a perder intensidad rápidamente y el cabello puede volverse poroso, opaco y frágil. Por eso, el post-cuidado no es opcional: es una fase esencial del servicio técnico. En esta etapa, el foco debe estar en rehidratar, cerrar la cutícula, estabilizar el color y prevenir el desgaste.

 

No te pierdas este artículo sobre: Consejos para antes y después de teñir tu cabello

 

  • Rutina post-color en 4 pasos: limpieza, acondiciona, protege, sella

 

Tratamiento Eye-Belle con Ceramidas - Thyms

 

Tratamiento Eye-Belle con Ceramidas - Thyms

 

Para que el cliente entienda la importancia de cuidar su color y no lo pierda en pocos lavados, es clave ofrecerle una rutina clara, breve y fácil de recordar. Esta estructura en cuatro pasos permite cubrir todas las necesidades del cabello teñido sin sobrecargar la rutina diaria:

 

  • Limpieza suave: usar un shampoo para el cuidado del cabello teñido, sin sal ni sulfatos, que mantenga la integridad del pigmento y evite la resequedad.

 

  • Acondicionamiento profundo: aplicar acondicionador con activos nutritivos y reestructurantes después de cada lavado, enfocándose en medios y puntas.

 

  • Protección UV y térmica: usar productos con filtro solar capilar y protector térmico antes del secado o la exposición al sol.

 

  • Sellado de cutícula: finalizar con un sérum o aceite que controle el frizz, mejore la textura y mantenga el color encapsulado por más tiempo.

 

  • Errores comunes que hacen que el color se “lave” rápido

 

Aun con un excelente trabajo técnico, algunos hábitos pueden hacer que el color se desvanezca antes de lo previsto. Estas son las equivocaciones más frecuentes que conviene prevenir desde la asesoría en salón:

 

  • Lavar el cabello con agua caliente, lo que abre la cutícula y libera el pigmento más rápido.

 

  • Usar shampoos genéricos o anticaspa, que contienen ingredientes abrasivos que arrastran el color.

 

Shampoo K’Belle Herbal - Thyms

 

Shampoo K’Belle Herbal - Thyms

 

  • No proteger el cabello del sol, que oxida los pigmentos, sobre todo en tonos fantasía o cobrizos.

 

  • Planchar o secar sin protección térmica, lo que debilita la fibra y la hace más propensa a la pérdida de tono.

 

  • Dejar pasar mucho tiempo entre retoques, lo que causa un contraste visible entre raíz y largo, desluciendo el resultado general.

 

Fijación y moldeo sin maltratar: look que dura

 

Fijación y moldeo sin maltratar

 

No hay mejor carta de presentación para un cliente que un peinado bien ejecutado, que no solo se vea impecable en el momento, sino que se mantenga durante el día sin dejar el cabello tieso, opaco o quebradizo. Para lograr esto, el uso correcto de productos de fijación y moldeo es tan importante como el proceso de styling mismo. 

 

A continuación, explicamos qué productos son mejores para el cuidado del cabello en el salón, cuándo conviene usarlos y qué rutinas ayudan a mantener el peinado perfecto, sin frizz y con brillo natural. ¡Presta mucha atención!

 

  • Gel, cera/pomada, espuma y laca: cuándo usar cada uno

 

No todos los productos de fijación cumplen la misma función ni están diseñados para todos los tipos de cabello o estilos. Aquí te explicamos cómo diferenciar cada uno y en qué situaciones puede ser más efectivo:

 

  • Gel: ideal para estilos definidos, con alta fijación y brillo. Funciona bien en cortes cortos o peinados pulidos. Lo mejor es optar por versiones sin alcohol para evitar resequedad o escamas.

 

  • Cera o pomada: ofrecen fijación media con acabado flexible, perfecta para looks texturizados, control de puntas o definición sin rigidez. Se adapta bien a cabellos medianos o gruesos.

 

  • Espuma: da volumen y cuerpo, especialmente en cabellos finos o lacios. Aporta estructura desde la raíz sin apelmazar. Ideal para looks con ondas o brushing con movimiento.

 

  • Laca (spray): se aplica al final del peinado para fijar el resultado. Las fórmulas modernas permiten fijación sin rigidez ni residuos visibles, y hay opciones con protección UV o anti-humedad.

 

Usar cada producto en su contexto correcto no solo mejora el acabado, sino que prolonga la duración del peinado y protege la salud capilar a largo plazo. 

 

  • Tips anti-frizz + protección térmica para mantener el peinado

 

Tips anti-frizz + protección térmica para mantener el peinado

 

Ya sea por humedad ambiental, por daño térmico o por una mala preparación del cabello, el encrespamiento puede arruinar incluso el peinado mejor ejecutado. Aquí algunos consejos prácticos que todo estilista puede aplicar o recomendar:

 

  • Prepara el cabello con un protector térmico antes de usar herramientas de calor. No solo evita el daño, sino que ayuda a sellar la cutícula y mantener el peinado por más tiempo.

 

  • Aplica una crema antifrizz o un sérum sellador antes del brushing. Aporta control sin apelmazar.

 

  • Evita cepillar el cabello en seco después del styling. Usa los dedos o un peine de dientes anchos para mantener la forma.

 

  • Sella con un spray anti-humedad o laca flexible con efecto memoria. Así el peinado resiste el clima cambiante sin colapsar. 

 

  • Mini-kit “mantenimiento en casa”: qué incluir para aumentar ticket

 

Mini-kit “mantenimiento en casa”

 

Silicona Capilar - Thyms

 

Para que el cliente mantenga en casa el look logrado en el salón, es útil recomendar un mini-kit personalizado. Esto no solo aumenta la fidelización, sino que educa sobre el uso responsable de productos sin saturar el cabello. Esta es una sugerencia básica adaptable que te compartimos:

 

 

 

 

 

¡Ofrece un cuidado capilar completo con los productos ideales para cada necesidad!

 

En Thyms, sabemos que el verdadero valor de un estilista está en su criterio, su técnica y en las herramientas que usa para transformar cada diagnóstico en un resultado duradero. Por eso, ofrecemos una línea completa de productos para el cuidado capilar, diseñados para adaptarse a múltiples necesidades, tipos de cabello y servicios.

 

Desde shampoos, tratamientos hidratantes o reparadores, hasta tintes y soluciones postcolor, acompañamos cada etapa con calidad profesional. ¿Listo para ofrecer más que un cambio de look? ¡Conoce todos nuestros productos!

Nota tomada de: Thyms - Tintes y tratamientos para el cabello

martes, 13 de enero de 2026

Rompe mitos: ¿el shampoo sin sal es realmente mejor para tu cabello teñido?

 

Descubre si el shampoo sin sal es realmente mejor para el cabello teñido y qué dice la verdad detrás del mito. Sigue leyendo y cuida tu color.

Durante los últimos años, el shampoo sin sal se ha venido presentando como la solución casi automática para el cuidado del cabello teñido. En peluquerías, redes sociales y estanterías de supermercados, pues este tipo de producto suele ser asociado con promesas de mayor duración del color, menos daño y una melena más saludable. Pero, ¿realmente cumple todo lo que promete o se ha convertido en uno de los grandes mitos del cuidado capilar moderno?

 

La confusión no es casual. El término “sin sal” se ha popularizado sin una explicación clara de qué significa exactamente ni de cómo actúa sobre la fibra capilar. Esto debido a que muchas personas lo eligen convencidas de que es la única opción óptima para mantener el color intacto, a pesar de que no se cuestiona si responde a las necesidades reales de su cabello teñido o a su rutina diaria. Es por eso que se trata del momento ideal para analizar con criterio, evidencia y conocimiento profesional si este tipo de shampoo es realmente mejor o si su efectividad depende de otros factores iguales —o incluso más— importantes.

 

Hablar de shampoo sin sal implica analizar uno de los debates más frecuentes dentro del mundo del cuidado capilar actual. Gracias a que su popularidad ha crecido al mismo ritmo que las técnicas de coloración, los tratamientos químicos y la preocupación por mantener el cabello saludable después del tinte. Sin embargo, no todo lo que se repite como “regla” en el mundo del haircare es necesariamente cierto, y entender cómo funcionan realmente estos productos es clave para tomar decisiones informadas.

 

¿Qué es el shampoo sin sal y cómo funciona?

 

El shampoo sin sal es un producto que su fórmula no contiene cloruro de sodio, un ingrediente que tradicionalmente se ha utilizado como espesante en muchos shampoos convencionales. Su función principal no es limpiar, sino aportar textura al producto y mejorar su apariencia comercial. Sin embargo, en cabellos tratados químicamente —como los teñidos o alisados—, este componente puede contribuir a la deshidratación de la fibra capilar.

 

De acuerdo con Ole Capilar, la ausencia de sal permite que los activos del shampoo actúen de forma más eficiente sobre el cabello, sin ingredientes que resequen o debiliten la cutícula, especialmente después de procesos químicos como la coloración o la decoloración. Esto no significa que la sal sea dañina en todos los casos, sino que su efecto puede ser menos favorable en cabellos sensibilizados.

 

Desde el punto de vista técnico, el shampoo sin sal suele apoyarse en tensioactivos más suaves y en fórmulas con pH equilibrado, lo que ayuda a preservar la integridad de la cutícula y reducir la pérdida de pigmento. No obstante, es importante aclarar que “sin sal” no equivale automáticamente a “sin sulfatos” ni a “más nutritivo”, ya que puede ser una confusión común que ha seguido alimentando varios de los mitos del shampoo sin sal.

 

Los mitos más comunes sobre el shampoo sin sal

 

Uno de los mitos más escuchados es que el shampoo sin sal evita por completo que el color se desvanezca. Pero en realidad, ningún shampoo puede detener al 100 % la pérdida de pigmento, ya que este suceso ocurre de manera natural con cada lavado, por la acción del agua, el pH y la fricción. Sin embargo, lo que sí puede hacer un shampoo bien formulado es reducir la velocidad con la que el color se va apagando.

 

Otro mito frecuente es creer que este tipo de shampoo es apto para todo tipo de cabello, independientemente de su estado. Sin embargo, acorde a Maxalli, el shampoo sin sal no es necesariamente la mejor opción para cabellos con exceso de grasa o acumulación de residuos, pues su poder limpiador suele ser más suave. En estos casos, una limpieza inadecuada puede generar sensación de pesadez o falta de volumen.

 

Así mismo, existe la creencia de que “sin sal” significa “totalmente natural” o “libre de químicos”, lo cual no es necesariamente correcto. Esto es porque mientras, por un lado, un shampoo sin sal sigue siendo un producto cosmético formulado con tensioactivos, conservantes y agentes acondicionadores. La diferencia está en la manera en que se combinan esos ingredientes, no en la ausencia total de componentes químicos.

 

¿Qué es lo mejor para el cabello teñido?

 

Para responder a esta pregunta, es necesario entender qué sucede en el cabello durante la coloración. Al teñir el cabello, la cutícula se abre para permitir la entrada del pigmento. Después del proceso, esa cutícula queda más vulnerable a la pérdida de humedad y color. En este contexto, un shampoo agresivo puede acelerar el deterioro de la fibra y la pérdida del tono.

 

En este contexto, los productos sin sal pueden ser una opción favorable porque ayudan a mantener la cutícula más estable y menos expuesta a la resequedad. Por lo que se traduce en un color más uniforme y un cabello con mejor textura a lo largo del tiempo. Sin embargo, afirmar que es la mejor opción en todos los casos sería simplificar demasiado el problema.

 

La verdadera pregunta no es únicamente qué shampoo es mejor para cabello tinturado, sino cuál es la fórmula que se adapta mejor al tipo de tinte, al estado del cabello y a la frecuencia de lavado. Ya que un cabello teñido y seco tendrá necesidades muy distintas a uno teñido y graso, incluso si en ambos casos usan un producto sin sal.

 

Beneficios reales y limitaciones del shampoo sin sal

 

Entre los beneficios reales de usar un shampoo sin sal se encuentra su capacidad para limpiar de forma más suave, por lo que resulta ideal para cabellos sensibilizados, con tratamientos químicos recientes o con tendencia a la resequedad. Además, gracias a que no contienen cloruro de sodio, hace que se prolongue la sensación de hidratación y suavidad.

 

Otro punto a favor es que permite que los tratamientos posteriores —como mascarillas o acondicionadores— se absorban mejor, ya que no deja residuos que interfieran con la penetración de los activos. Esto lo convierte en un buen complemento dentro de una rutina integral de shampoo para el cuidado del cabello.

 

No obstante, también tiene limitaciones claras. En cabellos con acumulación de productos, contaminación o exceso de sebo, su poder de limpieza puede resultar insuficiente. Además, no todos los shampoos sin sal están formulados para proteger el color; algunos carecen de filtros UV o ingredientes antioxidantes, que son elementos esenciales para mantener la intensidad del tinte.

 

¿Cuándo conviene usarlo en tu rutina capilar?

 

El shampoo sin sal es especialmente recomendable en las primeras semanas posteriores a la coloración, cuando el cabello está más sensible y el pigmento aún se está estabilizando. En este periodo, es indispensable realizar una limpieza suave, que ayudará a preservar el color y a evitar la resequedad excesiva.

 

También es una buena opción para personas que lavan su cabello con frecuencia, ya que reduce el impacto acumulativo del lavado diario. Sin embargo, en el caso de rutinas más largas o en cabellos con necesidades específicas, puede ser útil alternarlo con otros tipos de limpieza más profunda, siempre cuidando el equilibrio del cuero cabelludo.

 

Entender cuándo usarlo y cuándo no es clave para evitar frustraciones y resultados poco satisfactorios. Ya que en este punto es donde entran en juego otras alternativas que también pueden proteger el color de forma efectiva.

 

 

  • Alternativas efectivas para proteger tu color:

 

 

Más allá del shampoo sin sal, también hay estrategias complementarias que te ayudarán a cuidar el cabello teñido, como lo son: shampoos con pH ácido, fórmulas con antioxidantes, productos con filtros UV y rutinas que incluyan tratamientos hidratantes semanales. Saber cómo aplicar un tinte de pelo correctamente y mantener una rutina posterior coherente es tan importante como el cada producto de tu rutina que eliges.

 

Es en este contexto en que el shampoo sin sal no se trata de un producto milagro ni una solución universal, pero tampoco es un mito vacío. Su efectividad depende del contexto: del tipo de cabello, del estado de la fibra, del tipo de coloración y de la rutina completa de cuidado capilar. Por lo que, comprender estos factores te va a permitir escoger con criterio y obtener beneficios reales, sin caer en promesas exageradas.

 

En Thyms, creemos que el cuidado del color empieza por el conocimiento y en tomar decisiones informadas que sean reacciones a las verdaderas necesidades del cabello. En las que tengas en cuenta la manera como funcionan los ingredientes, cuándo es importante que hagas uso de ciertos productos y cómo estos hábitos influyen en la durabilidad del tinte, lo que te permite construir rutinas más efectivas y respetuosas con la fibra capilar. El shampoo sin sal puede ser un aliado valioso dentro de ese proceso, siempre que se use con criterio y como parte de una estrategia integral de cuidado.

 

Por eso, desarrollamos productos pensados para acompañar cada etapa del proceso de coloración, desde la limpieza hasta el mantenimiento diario, por lo que te ofrecemos opciones de shampoo para el cuidado del cabello que protegen el color, respetan la estructura capilar y se adaptan a distintas necesidades y estilos de vida. Porque mantener un cabello teñido saludable no depende de seguir mitos, sino de elegir fórmulas que trabajen en equilibrio con tu melena y potencien su brillo, suavidad y vitalidad a largo plazo.

Nota tomada de: Thyms - Tintes y tratamientos para el cabello

martes, 4 de noviembre de 2025

Guía completa para entender los tintes de cabello y elegir el ideal

 

Aprende a conocer los tipos de tintes, sus tonos y cuidados para elegir el color de cabello perfecto según tu estilo y personalidad.

El color del pelo puede transformar por completo la apariencia, el estado de ánimo y hasta la seguridad que le muestras a los demás. Sin embargo, entre la variedad de opciones disponibles como: permanentes, semipermanentes, transitorias, sin amoníaco, vegetales o naturales; sabemos que conocer qué tinte usar para tu cabello puede generar confusión. Para empezar debes saber que cada tipo de tinte funciona de manera distinta, ofrece resultados específicos y se adapta mejor a ciertas necesidades o estilos de vida.

 

Antes de elegir un tinte para cabello, es esencial conocer cómo actúa cada fórmula sobre la fibra capilar, cuánto dura su efecto y qué tan agresiva puede ser según su composición. En esta guía, te explicamos los principales tipos de coloraciones para cabello, cómo se comportan en distintos tipos de pelo, sus ventajas y cómo aplicarlos correctamente para lograr un color vibrante, duradero y saludable.

 

Cambiar el color del cabello puede ser una cuestión estética, pero también una manera de expresión. Desde los tonos naturales hasta los tonos fantasía, la coloración es una herramienta ideal para reflejar personalidad y estilo. Sin embargo, no todos los tipos de tintes ofrecen el mismo nivel de cobertura, duración ni tratamiento sobre la fibra capilar. Entender estas diferencias es clave para tomar decisiones informadas y cuidar la salud de tu pelo en cada aplicación.

 

Tipos de tintes para el cabello y cómo funcionan

 

Entre la gran variedad que hay, la elección del tinte depende de lo que deseas, cobertura total; un cambio temporal; realzar tu tono natural o cuidar el cabello mientras lo tiñes. Los tintes actúan de diferentes maneras sobre la cutícula y la corteza del cabello, asimismo, los resultados pueden variar según la intensidad de sus pigmentos y la presencia de agentes químicos como el amoníaco o el peróxido.

 

Por ejemplo, la coloración permanente penetra profundamente en la fibra, por lo que cambia el color de forma duradera; mientras, por otro lado, la semipermanente aporta brillo y matices sin alterar la estructura del cabello. Otra opción son las coloraciones transitorias, que ofrecen una opción práctica para quienes quieren experimentar sin comprometerse de manera permanente con un color. A continuación, te explicamos cómo funciona cada tipo y cuándo conviene utilizarlos.

 

  • Coloración permanente: (cobertura total y cambios duraderos): el tinte permanente es la opción ideal para quienes buscan una transformación completa o cubrir canas de manera eficaz. Gracias a su contenido de amoníaco o sus derivados, abre la cutícula con la finalidad de permitir que los pigmentos penetren en el interior de la fibra capilar. Gracias a este proceso, el color se fija profundamente y resiste lavados, calor y exposición solar durante varias semanas. 

 

De acuerdo con expertos en coloración, este tipo de tinte requiere mantenimiento cada 4 a 6 semanas para retocar raíces y mantener la uniformidad del color. Es una buena alternativa para tonos intensos o para aclarar varios niveles del tono natural, siempre que se complemente con un tratamiento para el cabello que restaure la hidratación y el brillo.

 

  • Coloración semipermanente: (brillo y color sin compromiso): la coloración semipermanente no contiene amoníaco ni peróxido, por lo que actúa solo sobre la superficie del cabello, sin alterar su estructura. Este tipo de tinte es ideal para quienes desean darle un baño de color a su pelo, realzar reflejos naturales o mantener un tono entre coloraciones permanentes. 

 

Debido a que este proceso no penetra en la fibra, se va eliminando progresivamente con los lavados, usualmente después de 6 a 10, aunque deja un acabado natural y un cabello más suave. Además, muchos tintes semipermanentes incluyen ingredientes acondicionadores o aceites vegetales que mejoran la textura y aportan brillo inmediato.

 

 

  • Coloración transitoria (un cambio rápido y temporal): si lo que buscas es experimentar con tonos vibrantes o eventuales sin alterar tu color base, la coloración transitoria es la opción ideal. Se presenta en formatos como espumas, sprays o mascarillas colorantes que desaparecen tras uno o dos lavados.

 

Este tipo de coloración es ideal para quienes desean probar un nuevo estilo antes de comprometerse con un cambio duradero, o simplemente para ocasiones especiales. No requiere procesos químicos ni exposición prolongada, por lo que no daña la fibra y puede aplicarse con facilidad desde la comodidad de tu casa.

 

Tintes sin amoníaco y vegetales: opciones más suaves para tu cabello

Con el auge que han tomado los productos más naturales y respetuosos con la salud capilar, los tintes para cabello sin amoníaco y de origen vegetal se han convertido en favoritos de muchos. Estas alternativas buscan mantener el color sin comprometer la integridad de la fibra ni alterar el equilibrio del cuero cabelludo.

 

Los tintes sin amoníaco sustituyen este componente por agentes alcalinos más suaves, como la monoetanolamina (MEA), que permite abrir la cutícula sin causar tanta agresión. Son ideales para quienes tienen el cuero cabelludo sensible o desean mantener tu pelo hidratado y sedosa tras la coloración.

 

Por su parte, los tintes naturales para el cabello, como los de henna o índigo, aportan color de forma progresiva y fortalecen la fibra gracias a sus pigmentos vegetales. Aunque no ofrecen una cobertura total de canas ni cambios drásticos de tono, sí proporcionan un aspecto saludable y brillante, mejorando la textura del cabello con cada aplicación.

 

¿Qué tipo de tinte elegir según tu necesidad?

 

La elección del tinte perfecto depende del resultado que busques y del estado actual de tu cabellera. Si necesitas cubrir canas o realizar un cambio permanente, la coloración con amoníaco puede ser tu mejor opción, siempre que se acompañe de una rutina nutritiva que repare la fibra tras el proceso.

 

En cambio, si prefieres mantener tu tono natural con un toque de brillo o probar colores de temporada, los tintes semipermanentes y transitorios te ofrecen la flexibilidad ideal. Para cabellos sensibilizados, teñidos o con tratamientos previos, optar por un tinte para cabello sin amoníaco o vegetal te permitirá mantener la coloración sin comprometer su salud.

 

Sea cual sea la elección, es importante saber cómo aplicar un tinte de pelo correctamente: inicia con realizar una prueba de alergia, dividir tu cabello por secciones y dejar actuar el producto todo el tiempo indicado por el fabricante del producto que hayas escogido. Esto garantiza un resultado uniforme y duradero, sin poner en riesgo la estructura capilar.

 

Teñir el cabello es una forma de renovación, pero hacerlo con conocimiento marca la diferencia entre un color que dura y uno que daña. Comprender las características, ventajas y limitaciones de cada tipo de tinte te ayudará a encontrar la opción que mejor se adapte a tus metas estéticas y al bienestar de tu pelo.

 

En Thyms, entendemos que cada cabello tiene su propio ritmo y necesidad. Por eso, contamos con tratamientos capilares diseñados para proteger y mantener el color, asegurando que tu cabellera luzca vibrante, fuerte y saludable tras cada proceso de coloración.

Nota tomada de: Thyms - Tintes y tratamientos para el cabello

lunes, 20 de octubre de 2025

Cabello estancado: ¿por qué no crece el pelo y qué hacer para recuperarlo?

 

Descubre por qué tu cabello no crece y cómo reactivarlo con hábitos, cuidados y tratamientos eficaces. ¡Recupera tu cabellera aquí!

A veces, por más cuidados, tratamientos o constancia que apliquemos, nuestro cabello parece no avanzar. Pasan los meses y sentimos que la longitud se mantiene igual, pero las puntas se debilitan y el pelo luce sin vida. Si esto te resulta familiar, es probable que estés enfrentando lo que se conoce como cabello estancado. Un suceso común que puede tener múltiples causas y soluciones efectivas.

 

Es primordial entender que el crecimiento capilar no es lineal ni idéntico para todas las personas, tiene en cuenta factores internos relativos de cada persona, como la genética o las hormonas, y externos, como el estrés o los hábitos diarios, que pueden alterar el ciclo natural de crecimiento y causar como consecuencia que deje de crecer temporalmente. Si deseas saber qué detiene el crecimiento del cabello, cómo identificar si tu pelo está en pausa y qué hacer si el cabello deja de crecer, con consejos y tratamientos capilares que realmente funcionan, no dejes de leer esta nota.

 

¿Por qué tu cabello dejó de crecer?

 

El crecimiento del cabello es un ciclo biológico compuesto por tres fases: anágena (crecimiento), catágena (transición) y telógena (caída). Normalmente, el 85 % de los folículos se encuentra en la etapa de crecimiento. Sin embargo, cuando un factor externo interrumpe ese proceso, los folículos entran antes de tiempo en reposo y el cabello deja de crecer.

 

Según los expertos del Instituto Médico Dermatológico (IMD), las causas pueden ser genéticas, hormonales o ambientales, y en muchos casos, pueden estar relacionadas con desequilibrios en el cuero cabelludo o deficiencias nutricionales. Entre las principales razones que pueden frenar el crecimiento destacan:

 

  • Genética: la velocidad de crecimiento del cabello, entre 1 y 1.5 cm mensual, está en gran parte determinada por la herencia. Algunas personas tienen folículos más sensibles a los cambios hormonales o ambientales, esto limita su longitud máxima.

 

  • Edad: con el paso del tiempo, el ciclo capilar se acorta. La fase anágena, de crecimiento, se vuelve más breve y el cabello se vuelve más fino y quebradizo. Por lo que explica por qué, a partir de los 40 años, muchas personas notan que su pelo ya no crece como antes.

 

  • Hormonas: alteraciones hormonales pueden afectar directamente la salud del folículo piloso, ralentizando su actividad o debilitando su estructura.

 

  • Estrés: los altos niveles de cortisol reducen el flujo sanguíneo al cuero cabelludo, afectando la nutrición de los folículos. Esta falta de oxigenación puede detener el crecimiento y favorecer la caída temporal. 

 

  • Hábitos: el abuso de herramientas térmicas, productos con alcohol o cepillados agresivos deteriora la fibra capilar y contribuye al quiebre, lo que da la falsa impresión de que el cabello no crece.

 

¿Cómo saber si tu crecimiento capilar está estancado?

 

No es fácil reconocer cuándo o por qué el cabello dejó de crecer, especialmente si la caída no es evidente. Sin embargo, existen señales que indican que tu cabello está atrapado en un ciclo de daño constante.

 

Si observas una falta de longitud visible sin importar el paso del tiempo. Si después de varios meses no notas que crezca, es muy probable que el cabello esté rompiéndose a la misma velocidad a la que crece. También es común sentir el cabello más fino en medios y puntas que en la raíz, o notar una textura desigual.

 

Asimismo, la sensación de sequedad persistente o un cuero cabelludo desequilibrado: demasiado graso o, por el contrario, con descamación. Son síntomas reflejan que los folículos no están recibiendo la nutrición adecuada para sostener el crecimiento.

 

Factores que frenan el crecimiento del cabello

 

Además de las causas individuales, existen factores que pueden agravar el estancamiento capilar y comprometer la regeneración del folículo. Existen dos grandes grupos por los que deja de crecer el cabello:

 

  • Internos: alteraciones hormonales, deficiencias nutricionales (como hierro, zinc o biotina) y enfermedades metabólicas, son factores que afectan la producción de queratina. Sumado a un déficit prolongado de estos nutrientes puede debilitar la raíz y ralentizar el crecimiento.

 

  • Externos: el uso excesivo de químicos, la exposición al sol sin la protección necesaria, contaminación o agua con cloro. Así como, el estrés físico que generan peinados muy tensos o tracciones constantes, los cuales pueden causar microlesiones en el cuero cabelludo y afectar el crecimiento futuro.

 

Reconocer cuál de estos factores es el que está afectando el crecimiento, es el primer paso para que puedas adoptar hábitos más saludables y aplicar productos acordes a tus necesidades que promuevan la salud del cabello desde su origen.

 

Tratamientos para estimular el crecimiento capilar

 

La buena noticia es que un cabello estancado puede recuperarse. He ahí la importancia de abordar las causas correctas y que adaptes las rutinas adecuadas, ya que podrás notar los resultados desde las pocas semanas de haber iniciado. En este punto, los tratamientos capilares son aliados clave, especialmente aquellos que equilibran el cuero cabelludo, mejoran la circulación y fortalecen la fibra desde la raíz.

 

Según Capilarea, los tratamientos más efectivos a tener en cuenta, combinan principios activos como biotina; cafeína; niacinamida o extractos vegetales que estimulan el folículo y alargan la fase anágena. También existen soluciones profesionales, como peelings capilares o terapias con microcorrientes, que reactivan la oxigenación y el flujo sanguíneo local. Entre las opciones más recomendadas se encuentran:

 

  • Terapias con ingredientes estimulantes: productos con cafeína o romero ayudan a mejorar la microcirculación y aportan energía al folículo.

 

  • Tratamientos de hidratación profunda: el cabello seco tiende a quebrarse, por lo que para combatirlo, es fundamental mantener la fibra elástica y resistente con mascarillas nutritivas o aceites ligeros.

 

  • Suplementos capilares: en algunos casos, el crecimiento puede reactivarse con vitaminas del complejo B, hierro o zinc, siempre bajo recomendación médica.

 

Tips diarios para mantener un crecimiento saludable 

 

  • Masajea el cuero cabelludo: dedica unos minutos al día a masajear con movimientos circulares, ya que activa la circulación y estimula el crecimiento.

 

  • Cuida tu alimentación: una dieta rica en proteínas, frutas y verduras es indispensable para incentivar la síntesis de queratina.

 

  • Reduce el estrés: el descanso y la desconexión son fundamentales para mantener el equilibrio hormonal.

 

  • Evita los peinados muy ajustados: la tensión constante puede debilitar los folículos.

 

  • Usa un tratamiento para el cabello acorde a tus necesidades: prioriza fórmulas que fortalezcan, hidraten y estimulen el cuero cabelludo sin saturarlo.

 

El crecimiento capilar es un proceso natural que puede derivarse de múltiples factores, pero la buena noticia es que puede reactivarse con la combinación correcta de hábitos, cuidado y constancia. Comprender qué detiene el crecimiento del cabello, identificar las señales tempranas y aplicar los tratamientos adecuados son los primeros pasos para recuperar un cabello fuerte y saludable.

 

En Thyms, sabemos que cada cabello tiene su propio ritmo. Por eso, nuestros tratamientos capilares están formulados con ingredientes que fortalecen la raíz, reactivan la fibra y favorecen un crecimiento saludable y sostenido. Para conocer más sobre los productos de Thyms y encontrar el que mejor se adapta a tus necesidades, ¡visita nuestro catálogo online!

Nota tomada de: Thyms - Tintes y tratamientos para el cabello